La compasión y la autocompasión

Ahimsa compassion love

¿Que es la compasión?

La compasión es el sentimiento en el que uno puede entrar en contacto y comprender el sufrimiento o el dolor de otra persona o de otro ser. Es importante entender que compasión y empatía no son lo mismo, toda vez que la compasión nos lleva a verdadera sentir el sufrimiento del otro, junto con un fuerte deseo de querer aliviar el dolor que siente.

Si bien a veces la compasión tiene connotaciones negativas en nuestro idioma, tenemos que ser conscientes de que el sentimiento no implica el menosprecio a la persona que está sufriendo, sino que uno busca ayudar desde un lugar de amor o de cariño.

De acuerdo al Yama Ahimsa, todos los seres vivos merecen compasión y merecen ser compasivos. Yo le añado que también merecemos ser autocompasivos; pero:

¿Qué es la autocompasión?

De acuerdo con la Dra. Kristin Neff, la compasión hacia uno mismo, digamos autocompasión, no es esencialmente distinta a la compasión hacia los otros, en el entendido de que nos damos cuenta de un patrón de sufrimiento y queremos aliviarlo. En el caso de la autocompasión aplicamos estos principios hacia nosotros cuando estamos pasando por un momento difícil, fallamos o nos damos cuenta de algo que no nos gusta de nosotros, juzgándonos menos, criticándonos menos y con una plena mentalidad de que el plan nunca fue ser perfectos.

Este proceso de autocompasión esencialmente trata de que aceptemos nuestra naturaleza humana en toda su plenitud, que abracemos nuestras frustraciones y nuestros problemas y las veces en las que no cumplimos con las expectativas poco realistas que a veces nos ponemos. Esta naturaleza humana no es personalizada, sino que la compartimos entre todos.

La autocompasión, la lástima y el autoestima

La Dra. Neff es muy enfática en que la autocompasión no es para nada un sentimiento de auto-lástima y no es un asunto de autoestima. La autocompasión nos impulsa a salirnos del caparazón en el que sólo estamos nosotros y que entendamos al sufrimiento humano en su totalidad; no nos aislamos ni nos desconectamos de los otros, tampoco nos ponemos en una balanza ni se trata de evaluarnos.

Les invito a que pensemos en cómo podemos ser compasivos con los otros y cómo podemos ser compasivos con nosotros mismos. Pensar en cómo hacemos de este mundo un lugar mejor todos los días. Espero que esta pequeña reflección les haya gustado, la pensé y la escribí con mucho cariño.

Seamos receptivos, seamos compasivos y seamos humanos. Namasté.

error: