Virabhadrasana II o Postura del Guerrero II

Virabhadrasana II
Warrior Virabhadrasana Guerrero II Asana Yoga

No es únicamente una de las posturas más fotogénicas del Hatha Yoga, de las que se ejecuta con más gracia, sino que también es una de las que más rememoran a la fuerza del guerrero. Es una postura que se realiza de pie y de forma asimétrica, otorgando vitalidad y energía.

En esta ocasión no nos remontaremos a su etimología en sánscrito, la pueden ver en el post anterior sobre Virabhadrasana I, en donde explico un poco la historia del guerrero Virabhadra.

¿Qué implica Virabhadrasana II?

Esta postura requiere de mucha fuerza para poderla mantener y para quedarse estable en ella; de igual manera siempre es bienvenida la flexibilidad en la parte superior del cuerpo y en la cadera para poder hacer más fuerza sobre el tren inferior.

El objetivo principal de Virabhadrasana II es fortalecer la pierna delantera, mientras se sostiene la pelvis y el pecho. Durante la ejecución de esta asana, verás que se irán fortaleciendo los músculos, las piernas y e tronco se volverán más flexibles, alargando la columna en el camino, haciendo más fuerte a la pared abdominal y a la zona lumbar, junto con las caderas.

Esta postura, además, tiene el añadido de favorecer a la coordinación y al equilibrio, así como llenarnos de energía, la cual fluye desde las piernas, hasta el pecho y la cabeza, rindiendo mejor el organismo.

¿Cómo realizamos Virabhadrasana II?

Para entrar a Virabhadrasana II hay que empezar por la postura de la montaña, o Tadasana, en donde estamos con los pies juntos y los brazos a los costados del cuerpo. De allí, damos un paso largo con la pierna derecha hacia atrás, quedando una separación aproximadamente de un metro entre una pierna y la otra. El pie izquierdo se mantiene en un ángulo de 90 grados y el derecho en 15; la rodilla izquierda se dobla haciendo un ángulo de 90 grados, la rodilla queda por encima del tobillo sin sobrepasarlo nunca.

A fin de que la postura no sea una tragedia para mantenerse en ella, hay que enviar nuestro peso hacia la pierna de atrás o, bien, hacia nuestro centro, de otra forma nos cansaremos muy rápido. Las caderas rotan de manera externa, de forma que la postura queda abierta. Finalmente, los brazos se levantan a la altura de los hombros, paralelos al suelo con las palmas hacia abajo, los omóplatos se juntan en la espalda y el pecho se abre y la mirada se dirige al dedo medio de la mano que quedó enfrente.

Beneficios de Virabhadrasana II

Como ya había mencionado, esta postura tiene muchas virtudes y beneficios, entre ellos podemos contar con que fortalece las piernas, los tobillos y tonifica los glúteos; estimula los órganos abdominales, alivia el dolor de espalda, estira el pecho y los hombros y purifica la columna vertebral.

Los invito a que, cuando quieran poner a prueba su fuerza y sentirse como un guerrero en plenitud, entren en esta postura. Anímense a probar el yoga, seguro verán algún guerrero en su camino y se convertirán en uno.

Namasté.

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